5 maneras en que el juego puede construir resiliencia y habilidades de afrontamiento

Es normal preocuparse por el desarrollo emocional de nuestros hijos durante tiempos estresantes. Pero hay cosas que podemos hacer para mantener a nuestras familias esperanzadas y resistentes, independientemente de lo que tengamos que enfrentar.
La investigación muestra que las relaciones seguras y positivas con adultos de confianza actúan como un «amortiguador» para los niños contra el trauma y el estrés. Esto significa que los niños no se alteran tanto por cambios estresantes o pérdidas, o cuando lo hacen, pueden entenderlos mejor y desarrollar habilidades de afrontamiento resistentes.
Puede ser útil pensar en estas fuentes de resiliencia a gran escala que puedes incorporar en la vida diaria. Aquí hay 5 maneras en que el juego puede apoyarlas:

  1. Practicar el cuidado diario de la relación: ¿Cuáles son tus formas favoritas de pasar tiempo con tus hijos? ¿Qué actividades te hacen sentir conectado, como si hubieras «clicado» con ellos, y estás siendo tu verdadero yo? Toma algún tiempo para reflexionar sobre estas oportunidades diarias para construir la fuerza emocional de tu familia, y trata de hacerlas un hábito. Esto podría ser leer libros juntos, juegos de aplausos o jugar al catch, por ejemplo.
  2. Celebrar tradiciones familiares: Nuestras culturas nos dan tradiciones a las que podemos recurrir durante tiempos de tristeza o estrés. Pueden ser ciertas canciones, comidas para cocinar y comer juntos, o historias transmitidas a través de generaciones. Hacemos sentido de los acontecimientos, la felicidad y la pérdida a través de tradiciones, así que piensa en cuáles puede hacer tu familia. ¡O inventa algunas y llévalas adelante!
  3. Moverse: Fiestas de baile, videos de yoga o paseos alrededor del vecindario con familias son grandes maneras de ayudar a afrontar el estrés. Mover nuestros cuerpos puede ayudar a mejorar el humor y organizar nuestros cerebros. Bonus: cuando empieces a ir de paseos regulares, carreras o paseos en bicicleta con tus hijos, es menos probable que oigas «Estoy aburrido».
  4. Perderse en el momento: Tiempos estresantes nos hacen sentir como si necesitáramos estar en guardia, hipervigilantes para cualquier amenaza. Es exhaustivo, y no es necesario. Recuerda que está bien dejar ir, jugar un juego o hacer algo tonto que no tenga un producto final o propósito aparte de sentirse alegre y olvidarse del tiempo por un rato.

Controlar tu propia distracción: Todos necesitamos un escape, pero la tecnología puede absorbernos más de lo que realmente es útil. No dejes que el desplazamiento sin sentido por la pantalla «techno-fere» con el tiempo familiar. Ve qué tipos de límites puedes establecer alrededor de tu uso de la tecnología, y trata de limitar el número de madrigueros que saltas.entrarse. Son ideales para alargar su atención y prepararlos para la escuela.

Recuerda: Gran imagen: tu familia superará tiempos estresantes. Tus hijos pueden regredir en algunas áreas, pero crecer en otras — y así lo harás tú también!


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